En 2009, los gobiernos regionales y municipales así como las universidades públicas de Áncash, Arequipa y Moquegua fueron las que recibieron mayores recursos por canon minero del Perú, con 934 millones, 554 millones y 398 millones, respectivamente. Estas cifras para Arequipa representan más del 65% del monto total que dispone esta región para invertir en obras públicas como carreteras, canales de regadío, escuelas, hospitales, agua y desagüe, electrificación, entre otros proyectos necesarios para dotar de una infraestructura adecuada que pueda atender las necesidades de una población creciente, ya sea por la migración, como por el crecimiento vegetativo de los seres humanos.
Es realmente una bendición de Dios o de la Virgen del Chapi que contemos con riquezas naturales, que al ser explotadas adecuadamente también reviertan recursos que sirvan para que los ciudadanos podamos alcanzar mejores niveles de calidad de vida, es decir, una mejor atención de la salud, la educación, la nutrición y mejores condiciones para la creación de puestos de trabajo digno. Estos recursos que las municipalidades adquirirán por concepto de canon y las regalías servirán para que se ejecuten estos proyectos prioritarios para el desarrollo de las poblaciones.
Esta realidad es innegable, sin embargo, aún existen seudo líderes, quienes todavía siguen el ideal comunista y por ello consideran que no debe promoverse la inversión privada, pese a que el modelo comunista ha fracasado en la mayoría de países que quisieron adoptarlo.
Tras 51 años de dictadura Castrita, el actual ministro de economía cubano ha reconocido que “el gigantesco parternalismo del Estado no puede continuar, porque no hay manera de mantenerlo” y por ello es necesario implantar reformas para hacer su economía más eficiente, según un informe periodístico difundido por la agencia Reuters ayer.
Los seudo líderes que hoy intentan frenar la inversión, y con ello erradamente están frenando las posibilidades de desarrollo local en la provincia de Islay principalmente, mediante la violencia, el radicalismo y la coacción tienen las horas contadas, porque la población ya está abriendo los ojos y no dejarán que las oportunidades de progreso se les escape de las manos. |